
Pedro Rodríguez Jiménez nace el 14 de marzo de 1963, siendo el noveno hijo de una familia de 10 hermanos, nace en el pueblo de San Juan Tepa, Hgo. Municipio de Francisco I. Madero. Nací en un consultorio en el Pueblo de Mixquiahuala. Hidalgo, para mí siempre ha sido una incógnita la hora y el día de mi nacimiento ya que los registros eran extemporáneos. Mis padres fueron Eugenio Rodríguez Arteaga y María Jiménez Juárez. Mi padre fue un humilde campesino que se dedicaba a las labores del campo. Fue tanto el esfuerzo realizado que tubo la grandeza de haber dado a todos sus hijos educación. Mi madre brindándole apoyo moral ya que se dedicaba a las labores del hogar Mis hermanos son Rodolfo Rodríguez Jiménez, Irma Rodríguez Jiménez, Felipe Rodríguez Jiménez, Juan Rodríguez Jiménez, Martha Rodríguez Jiménez, Alfonso Rodríguez Jiménez, Artemia Rodríguez Jiménez, Aidé Rodríguez Jiménez pedro Rodríguez Jiménez y Carlos Rodríguez Jiménez.
Pedro Rodríguez Jiménez empieza sus estudios de primaria en una escuela rural, de nombre “General Álvaro Obregón” ubicada en el pueblo. Realice mis estudios de educación secundaria también en el pueblo en la escuela Secundaria “ General Felipe Ángeles”, siendo de la primera generación. Una ves concluidos mis estudios de educación secundaria curse un año en el Centro de Estudios Tecnológico Industrial y de Servicios, ubicado en el Distrito de Actopan Hidalgo el cual no concluí por cuestiones de tipo económico. Me pase ayudándole a mi padre en las labores del campo durante medio año, pero viendo lo difícil que es, opte por solicitarle a mi padre me apoyara para estudiar en el CETA (Centro Tecnológico Agropecuario). Ubicado en el Thepé, municipio de Ixmiquilpan Hidalgo, donde concluí mis estudios como Técnico Pecuario. Posteriormente me fui a trabajar con CECONCA. (Cetros Conasupo de Capacitación Campesina), mandándome a Ciudad Obregón Sonora en donde permanecí aproximadamente año y medio. Regrese al Estado de Hidalgo y posteriormente me vine a México donde solicite la oportunidad de Trabajar, entrando como prefecto a la Escuela Secundaria “Salvador Díaz Mirón”, en donde cubrí varios interinatos y becas comisión, siendo muy inestable mi situación laboral. Posteriormente me case siendo Padre de 2 hijos Hugo Armando y Erick Abimael. Y, no puedo omitir a mi esposa de nombre Catalina García Pérez. Posteriormente continúe con mis estudios terminando mi licenciatura en Ciencias Naturales, en el Centro de Actualización del Magisterio en el estado de México, (CAMEM) en 1997, siendo Secretario General de Mi Centro de trabajo en ese periodo. Posteriormente realice mis Estudios de Maestría en la Universidad Albert Einstein. En la Especialidad de Educación para la Paz.
Las expectativas que tengo para el diplomado tomando en consideración los retos del nuevo milenio y las exigencias de las nuevas generaciones del siglo XXI, son adquirir los conocimientos habilidades y las destrezas para el uso de las herramientas de la nueva tecnología y estar a la vanguardia con las competencias y poder compartir lo aprendido
La escuela se
encuentra ubicada en Mar Mediterráneo S/N Fraccionamiento Lomas Lindas,Atizapán
de Zaragoza Estado de México. Cuenta con una población de alumnos de 600 alumnos
y 46 profesores.
Fue fundada en
1980, su primera directora fue Gladys Duarte Caballero,cuenta con Laboratorio de
Tecnología Educativa, cancha de basquetbol, áreas verdes y talleres de Dibujo,
Corte y Confección y Taquimecanografía.
Salvador
Díaz Mirón una leyenda
La figura del periodista y poeta mexicano Salvador
Díaz Mirón, fallecido el 12 de junio de 1928, estuvo siempre en la mirada
de sus contemporáneos, ya sea por su ideología, sus enfrentamientos violentos o
por lo hiriente de sus escritos.
Su vida se convirtió en una leyenda, semejante
a la de los héroes románticos.
Salvador Díaz Mirón escribió páginas
doradas dentro de la literatura mexicana con poemas contrastantes, algunos
llenos de romanticismo, otros, con una fuerza inigualable.
Debido a su carácter, orgulloso e impulsivo,
fue duramente criticado; sin embargo, su calidad literaria está fuera de
discusión.
Díaz Mirón nació en el puerto de Veracruz,
el 14 de diciembre de 1853. Su padre fue periodista y gobernador del estado, de
él heredó la vocación política.
A los 14 años se inició en el periodismo y para
1874 ya tenía presencia como poeta, pues algunas de sus composiciones se
incluyen en la antología “El Parnaso Mexicano”. Aquí se inicia la primera etapa
de su obra (1874-1892), que se enmarca en la corriente del romanticismo; a este
periodo corresponde su “Oda a Víctor Hugo” y “Ojos verdes”.
Por razones políticas y el tono crítico de sus
artículos publicados en el periódico “El Pueblo”, Díaz Mirón fue deportado a
Estados Unidos en 1876.
A su regreso a México colaboró para diversas
publicaciones como: “El Diario”, “El Orden”, “El Imparcial” y dirigió el
periódico “El veracruzano”, propiedad de su
padre.
La segunda etapa de su producción literaria se
marca con la publicación de su libro “Poesía” (1895). Más tarde publicó
“Lascas”, considerada como su obra principal.
A este período corresponden también sus piezas
“El fantasma”, “Paquito”, “Nox”, “A Tirsa”, “Claudia” e “Idilio”.
En 1884 fue nombrado diputado y destacó en el
Congreso con una participación brillante.
En 1892, en vísperas de las elecciones
generales, mató en legítima defensa a Federico Wolter. Fue absuelto después de
más de cuatro años de reclusión.
En 1904 volvió como diputado al Congreso, pero
nuevamente se vio involucrado en problemas legales: en 1910 fue desaforado y
puesto en prisión por haber atentado contra la vida del diputado Juan C.
Chapital. Al triunfar la revolución fue puesto en libertad.
Durante el gobierno de Victoriano Huerta
dirigió el diario “El imparcial”, pero con la caída del gobernante se exilió en
Europa. Radicó un corto tiempo en Santander, España, y luego viajó a Cuba, donde
enseñó francés, historia universal y literatura.
Venustiano Carranza autorizó su regreso al país
y la restitución de sus bienes. En 1927, un grupo de escritores decidió
organizar un homenaje al escritor, pero este declinó ese reconocimiento.
En la última etapa de su trabajo poético, Salvador
Díaz Mirón escribió varias poesías que el escritor deseaba reunir en
varios libros, pero no alcanzó a publicarlos, entre ellas se encuentran “Los
peregrinos”, “Al buen cura”, “La mujer de Nieve”, “El ingenioso Hidalgo” y “A un
profeta”.
Salvador Díaz Mirón falleció en el
puerto de
Veracruz, el 12 de junio de 1928. Sus restos fueron sepultados en la
Rotonda de las Personas Ilustres en la Ciudad de México